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Imagen I: La Hierba, por Tomás C. Gilsanz.


Texto basado en "Más verde de lo que creéis" de Ward Moore. Contiene desvelaciones de trama. Ver notas.


0. Introducción.
1. Apariencia y comportamiento.
        1.1. Día cero.
        1.2. Día uno.
        1.3. Día dos.
2. Actuación del Metamorfoseador.


«Reanime su viejo y cansado césped. Sin abonos, sin esfuerzos, sin ensuciarse las manos ni la ropa. Una aplicación del Meta, una simple aplicación del Asombroso Descubrimientode Francis, y su césped cobrará una nueva vida» 1.
Albert Weener, "empresario de éxito".

0. Introducción

La Hierba es la transformación monstruosa de una mata de "pasto del diablo" o bermuda (más conocida como gramilla o césped y de nombre científico Cynodon dactylon) que recibió un compuesto experimental, llamado Metamorfoseador, y que empezó a expandirse sin límite. El propósito inicial era conseguir un vegetal de la familia de las gramíneas capaz de crecer en cualquier tipo de superficie, incluyendo las más improductivas 2. Pero en vez de ser aplicado en el trigo o en el maíz, el vendedor encargado de dar salida al producto, Albert Weener, decidió promocionarlo como una manera de hacer reverdecer hasta el césped más deplorable.

1. Apariencia y comportamiento

1.1 Día cero

Antes de ser fumigada con el Metamorfoseador, la mata de pasto del diablo concreta era amarilla, con la amarillez sucia y grisácea de la paja enmohecida, y en muchos espacios aparecía tan raquítica que dejaba al descubierto la agrietada tierra debajo de ella. Tenía estolones entretejidos formando una raída alfombra y allí donde el césped llegaba a granar había parches de color púrpura fangoso.

1.2. Día uno

A la mañana siguiente de ser fumigada, la hierba había cambiado por completo: el jardín que antes estaba parcheado ahora lucía exhuberante en toda la extensión del jardín con una altura de al menos 30 cm. Y era de un verdor penetrante: no solamente aquí y allí, sino en cada centímetro cuadrado de suave y ondulada superficie, un pálido verde manzana en la parte inferior de las briznas, y un deslumbrante verde esmeralda en la parte superior. Incluso los sarmientos, sinuosamente enroscados sobre la acera, tenían un intenso verdor. Su color verde era tan fulgurante que los humanos que la contemplaron señalaban que nunca habían visto un color verde así.

La exhuberancia tan temprana de la hierba sorprendió a Albert Weener, que ya veía millones de dólares yendo en su dirección. Sin embargo, la dueña del jardín no estaba de acuerdo con tan acelerado crecimiento y obligó a que se cortara.

Apenas una hora después el crecimiento se había acelerado. Mientras el resto de la Hierba ya rebasaba la altura de las rodillas de una persona, las zonas donde había sido rebajada, dejando los tallos a ras de suelo, la Hierba había vuelto a crecer de manera tan desaforada que apenas era un poco más baja que el resto. Creció más en una hora que la hierba normal en un mes.

No se detuvo ahí la cosa: después de que se estropeara la primera cortadora de césped, acudieron a una segadora, que tras un breve intento, tampoco pudo con la Hierba.

El siguiente encargado de enfrentarse a la Hierba fue Arcangello Barelli, de Trabajos Agrícolas. Con su hoz de segar heno fue debilitando poco a poco a la hierba. Aunque su vigor fue agotándose y cada vez afilaba su guadaña más a menudo y las gavillas eran más pequeñas, el resultado era prometedor: la Hierba tenía un aspecto anémico, desigual y tullido.

1.3. Día dos

1.3.1. Rescate de los Dinkman

El primer vistazo que Weener dio a la Hierba el día dos de la catástrofe le resultó desconcertante, que creía estar preparado para cualquier cosa después de las impresiones del día anterior: la Hierba del diablo se había superado a sí misma y agitaba una cresta verde más alta que la multitud. Todas las cicatrices que le habían sido infligidas, las humillaciones de la guadaña y las cortadoras de césped, estaban cubiertas por un nuevo y más prodigioso herbaje.

La altura ya superaba las ventanas de la casa, dejando atrapada a los Dinkman. Esto demostraba definitivamente que su crecimiento no se detendría y que tendría que ser eliminada de raíz.

También los jardines vecinos habían sido invadidos: la Hierba no respetaba había sobrepasado las vallas que la contenían el día anterior, estrangulando arbustos y macizos de flores. La acera de cemento había sucumbido a su apetito y se dirigía a la calzada y a las alcantarillas.

La cuadrilla de bomberos apenas pudo avanzar antes de que la enroscante vegetación detuviera sus avances y tuvieran que abandonar la escalera, presa de los zarcillos que recordaban a los tentáculos de un pulpo gigante.

La prensa presente en el lugar ya calificaba a la Hierba como "Césped Monstruoso".

«Esa cosa parece de goma... las hachas rebotan en ella en vez de cortarla».
Bombero del operativo de rescate de los Dinkman.

1.3.2. Intento de quema

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2. Actuación del Metamorfoseador

El Metamorfoseador no era como cualquier otro fertilizante, sino que su efecto radicaba en cambiar de manera fundamental la estructura y metabolismo de la planta. Es un compuesto a base de un derivado de la colquicina, que actúa a través de su somoplasma y al parecer sólo era eficaz en la familia de las gramíneas.

El Metamorfoseador podría proporcionar a cualquier gramínea inoculada con ella la facultad de desintegrar incluso el más estable de los compuestos, elegir lo que necesitaba y también fijar el nitrógeno inerte del aire para alimentarse a sí mismas.

Debido a un fallo en la fórmula empleada por la física Josephine Spencer Francis, la cantidad de nitrógeno libre era demasiado elevada lo que produjo unos cambios demasiado rápidos: la planta en la que fue aplicada, ya de por sí agresiva en su crecimiento natural (siendo capaz de eliminar a especies competidoras y de colonizar grandes áreas) se volvió totalmente voraz: su crecimiento ya no podía ser detenido.

Como ella misma explicó, al poco tiempo de haber entregado la fórmula a Weener se dio cuenta de que los cambios genéticos serían permanentes; no para un día ni una hora, sino para toda su existencia. Según el ejemplo que puso la científica la inoculación del Metamorfoseador podría ser comparada a cortar la pierna de una persona o trasplantar parte de su cerebro. Esta persona se adaptaría a su nueva realidad, a sus nuevas limitaciones. Aplicándolo a la Hierba, si engendra una capacidad omnívora, se implanta un apetito insaciable.

«Si a una persona se le proporciona un estómago descomunal, se convierte en un cerdo» 4.
Josephine Spencer Francis.

*1: En el original en inglés: "Revive your old tired lawn. No manures, fuss, cuss, or muss. One shot of the Meta—one shot of Francis’ Amazing Discovery and your lawn springs to new life". Volver.
*2: El sueño de la física Josephine Spencer Francis era permitir que todos los estados de la Unión (como Iowa, Wisconsin o Illinois) pudieran cultivar maíz, avena, sorgo, centeno sin que la baja calidad del suelo supusiera problema alguno. Incluso podría crecer directamente en la rocamadre, en el cuarzo o en granito. Uno de sus errores fatales fue no considerar que igual que el maíz crecería sin problema, también lo harían las malas hierbas que entrasen en contacto con el Metamorfoseador. Volver.
*3: En el original en inglés: "Stuff's like rubber—bounds back instead of cutting". Volver.
*4: En el original en inglés: "If you give a man a big belly you make him a hog". Volver.


Criaturas: Hierba, humanos.
Espacios Planares: Tierra Neshl.
Fenómenos Planares:
Conceptos:
Fenómenos:
Acontecimientos:
Objetos:
Obras:
Substancias: Metamorfoseador.
Construcciones:
Vehículos:
Técnicas:
Idiomas:
Organizaciones: Unión.
Títulos:
Individuos: Josephine Spencer Francis, Albert Weneer, Señor Dinkman, Señora Dinkman.
Unidades:
Conceptos reales: gramilla.


Nota I: Basado en "Más verde de lo que creéis (PDF)" de Ward Moore. En inglés: Greener than you think.
Nota II: La mención a la genética como explicación del funcionamiento del Metamorfoseador es un tanto vaga, puesto que no explica el mecanismo concreto en el que un líquido pudiera variar genéticamente una planta de dicha manera. Funciona simplemente a modo de barniz científico y desde la actualidad se aprecia en seguida que no es muy realista. El conocimiento sobre genética en 1977 entre sus lectores sería algo menor que en la actualidad.


Texto: Jakeukalane.
Imagen: Tomás C. Gilsanz.

©Hyposs Productions. ©Tomás C. Gilsanz