20120502222549-vampiro.jpg

Texto sobre mitología.


Introducción

Hay miles de tipos de vampiros. Las características que tiene que presentar un vampiro para encuadrarse dentro de la esa categoría son muy poco definidas. Contribuye mucho a este hecho que a los vampiros se les puede llamar No-muertos o no-vivos, confundiéndose al llamarlos así con miles de otros tipos de seres: fantasmas, espíritus, espectros, zombies...etc.

Dejando de lado consideraciones poco importantes se puede decir que un vampiro es todo aquel ser humanoide o no de naturaleza mágica o cuanto menos maléfica que se alimenta de sangre para sobrevivir y tiene una cierta inteligencia.

Los Vampiros

Los griegos ya tenían en su mitología una criatura similar; el fantasma de la tinaja, según se le llama. Esta criatura atormentaba a los vivos. El rol del vampiro es también llevado por las Eirinies (Erinias o Furias), vengadoras de crímenes familiares o especialmente cruentos. Aún rastreando más atrás, vemos que la figura del ser que vive de sangre llega desde Babilonia, donde había un espíritu que se alimentaba de la sangre de los niños... (Rabisu) Más tarde en la Biblia se incorporará a esta figura como primera esposa de Adán, a quien Yavhé desterró al Infierno por no encontrarle redención a su manera de ser. Ella fue Lilith ("Lilithu" por el silabario persa); hoy, según la Biblia, concubina de Lucifer.

Aún rastreando más al este, encontramos hasta huellas de vampiros en mitologías por Malasia, Polinesia, China...
Aún así la palabra no tiene un origen claro: principalmente parece un préstamo serbio-polaco que toman los alemanes (vaper), pero este préstamo parece que hunde sus raíces en una etapa del eslavo arcaico (oper), aún así todas estas voces se rastrean hasta el tronco común del indoeuropeo, más exactamente a las lenguas semíticas (turco, persa). Parece además que los diferentes vocablos no son equivalentes al mismo significado, siendo así un préstamo por analogías, y no por traducciones o transcripciones, ya que se encuentran en la cadena significados como "lobo", "chupar"/"beber", "volar"... Además de la universal referencia del naturalista Buffón, al murciélago hematófago (Desmudus rotundus).

Lo curioso es que hasta los finales del S.XVIII no se encuentra el empleo de dicha palabra para nombrar al ser mitológico. Aún así con el auge del Romanticismo y el Racionalismo el vampiro crece y llega a oídos de todos. Los románticos del XIX lo buscan y los racionalistas lo explican... Esta salva de datos escritos (científicos y mitológicos) que nos lega el S.XIX da a pensar que criaturas así existieron y realmente convivieron (o conviven) entre nosotros; de ahí que algunas historias populares sean categorizadas dentro de las historias de vampiros (véase Vlad Tepes II El empalador, en pleno S.XVI; inspiración de Bram Stoker)...

En la literatura llegan muchos rastros, sobre todo en la de carácter más popular... Aún así tenemos ejemplos de señores tremendamente racionalistas (médicos, científicos) que escriben sobre el ser en cuestión. J .W. Polidori fue el primero en publicar sobre estas criaturas; este libro (The Vampire, A Tale) no alcanzó mucha fama, pero si supo de él Lord Bryon, quien también escribió sobre estos seres dándoles ese carácter sensual. Más tarde, Bram Stoker inspirado en el relato de Polidori (médico) y algunas historias populares de las zonas menos civilizadas de Valaquia, será quien escriba sobre el vampiro por antonomasia... Repito pues, que ha sido el cúmulo de información "científica y real" lo que ha dejado el peso de la existencia del ser en cuestión. Durante todos estos años, la mayoría de la población no ha tenido grandes estudios y se basta con que un señor de bata blanca estudie un poco y cure catarros y dolores de estómago para que cualquier persona sin formación se crea cada palabra... Evidentemente, el que la ciencia intentase explicar a estos seres pesó en toda la gente, hasta el día de hoy.

Además de ello en pleno comienzo de siglo, es latente la existencia de una sexualidad reprimida, la misma que da juego a la existencia de la figura sexual y neogótica del vampiro... (Ojo, cuando se habla de "gótica" para nada se hace referencia a los restos de la cultura gótica de los ’90, hoy muy puesta de moda. Se habla de un renacimiento del gótico en las artes, de una vuelta a las miras y las aspiraciones del alma pagándolas con un materialismo exacerbado).En el auge del 19xx con el nacimiento del cine, no se escatima en gastos buscando películas de todo tipo; es pues normal que se llevase a la pantalla la novela de Stoker o la figura del nosferatu (del griego nosophoro, "portador de enfermedades")

Ergo prosecuo... Esta figura, repito, ha calado hondo en nuestros días gracias a los señores de blanca bata que su día buscaron estudiarlo. Además de ello ha bastado con el peso de culturas populares para que los colmillos del vampiro hayan dejado su ponzoñosa saliva en las arterias de una sociedad.


Nota I: Listado de vampiros aquí→ Vampiros.


Texto de la introducción: Jakeukalane.
Texto sobre vampiros: Traductor.
Imagen: Autor desconocido.

©Hyposs Productions. ©Traductor