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Los Ignímbrilyn buscan ambientes cálidos. Probablemente demasiado cálidos para los seres humanos.
Tienen que localizar lugares así, ya que a medida que desciende la temperatura se arriesgan más a sufrir el mal de la "ceniza fría". El mal de la "ceniza fría" afecta de manera fulminante a estos seres, vaciándolos por dentro de su material piroclástico en suspensión.
De hecho, se podría decir que las ignimbritas son los "cadáveres" de los Ignímbrilyn, aunque esto sea una simplificación que pueda conducir a error.

Los Ignímbrilyn son criaturas impulsivas, pero no por eso carecen de astucia. Se acercan a los volcanes (si pueden elegir prefieren de tipo vulcaniano y pliniano) y se confunden con las nubes volcánicas para alimentarse del material piroclástico. 

Pero no constan solo de este comportamiento rapaz. Los más civilizados gastan grandes reservas de materiales volátiles para adentrarse en las proximidades fértiles y hornear con su presencia tanto a  animales como vegetales que las provean de la materia orgánica necesaria para desarrollar su industria y su magia. 

Los Ignímbrilyn no son criaturas sanguinarias, la materia  orgánica conseguida en estas cacerías no se usa como alimento, como ya se ha dicho antes. Si los Ignímbrilyn tuvieran a su disposicion cantidades macroscópicas de péptidos, ácidos nucleicos, etc, no se abatirían sobre los seres vivos. 

Las llanuras de Läpyr son un claro ejemplo de esto último. Allí los seres vivos viven sin temor a ser calcinados en cualquier momento por gases nocivos y ceniza ultracalentada.

Los lípidos de los seres vivos son apreciados por los cazadores Ignímbrilyn cuando se aventuran en tierras fértiles, ya que pueden procesarlos para producir un compuesto que mantenga el calor bullente de los Ignímbrilyn y los prevenga de los enfriamientos súbitos que pueden suceder si aumenta la humedad en el aire.

Las aplicaciones que le dan a la materia orgánica son incontables, pero entre ellas cabría destacar el uso de un compuesto fabricado a partir de glúcidos que aprovecha la casta sacerdotal para adornar las ofrendas 1  a los "proveedores de Alimento", espíritus del submundo que conducen la ceniza a la superficie a través de los volcanes.

Estas criaturas actúan muchas veces como criaturas orgullosas, testarudas, fogosas o irreflexivas pero no presentan malicia. Algo que sus parientes las Ignímbrilyn máficas conocen muy bien. 

Este tipo de Ignímbrilyn tienen avidez por los pigmentos fotoreceptores, ya que estos ácidos individuos los usan como partícula sine qua non 2  de sus hechizos de transmutación. Los Ignímbrilyn máficos son usados por los Caballeros Mecánicos para sus fines.

El pueblo Ignímbrilyn no tiene mucho contacto con los demás nubosos ya que sus territorios son restringidos. Los contactos con los Nubelyn son siempre imprevisibles.

*1: Las ofrendas no están hechas de materia orgánica, son clastos mineralicios. No necesitan adquirir materia orgánica para ese fin, es un añadido.
*2: Locución latina. Aquí se puede sustituir por la palabra "imprescindible".

Texto: Paladium.
Imagen: Editada por Jakeukalane. REUTERS/Jon Gustafsson. Imagen original aquí (contexto). Es una nube de ceniza del volcán situado en el glaciar Eyjafjallajökull.

©Paladium ©Hyposs Productions. ©REUTERS ©Jon Gustafsson