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Texto original.


El Planeta O’shyhon (/ó-shy-jon/) 1  se encuentra en la periferia de uno de los brazos de la galaxia Ch’etskel (/chét-skel/), Sistema Estelar Yafyxyh (/ya-fíx-i/), Plano de Lwön (/lú-on/).

O’shyhon es un planeta mediano a mitad de camino de su estrella Yafix (/yá-fix/). Cuenta con una generosa atmósfera compuesta en un 70% nitrógeno y un 10% oxígeno. Tiene el 80% de su superficie cubierta de agua. Pero aún guarda muchos misterios en las tierras emergidas y en los fondos marinos. Su clima es soleado, lo que hace de el un planeta fértil poblado por razas inteligentes durante milenios.

Una de las primeras especies, pero no la primera que pobló O’shyhon, fueron los Stuayth (/es-tuáith/). Los Stuayth habían evolucionado de la especie predominante de nutrias en Rodwlor (/ró-du-lor/), la ciudad de origen de las nutrias no inteligentes. Los Stuayth se movían con gran facilidad entre los archipiélagos de O’shyhon. Pronto se expandieron y, cuando empezaban a ocupar grandes tierras, empezaron a desarrollar su civilización. La civilización de los Stuayth evolucionó comprometida con el medio ambiente y llegó hasta los rincones más lejanos de O’shyhon.

Pasado el primer milenio 2  desde su partida de Rodwlor, los Stuayth empezaron a usar la magia y dictaron unas normas para que la armonía siguiera prevaleciendo, las Ar’er’eyl deltherosper (/ar-er-éil del-ceros-pér/) traducido mas o menos como las Leyes del Mundo. Sus leyes, benevolentes pero estrictas, se cumplían hasta en los rincones más alejados de sus dominios. Este gobierno era excepcional en un aspecto: no estaba apoyado en una enorme burocracia, en una red de espías o en guarniciones de soldados en cada pueblo. Se asentaba en la maestría de los Stuayth con la magia.

Los Stuayth del segundo milenio (del año 1001 al 2000, esto es el segundo milenio) eran maestros de la magia, hasta un Stuayth común era capaz de realizar hechizos simples como convertir el agua en cerveza.

En una de sus expediciones, los Stuayth encontraron un artefacto que parecía estar compuesto de magia sólida, el núcleo de Dynass (/dí-nas/), y se lo llevaron a su capital, Stuaythan (/es-tuái-zan/). Se decía que el núcleo de Dynass daba a quien supiera utilizarlo la capacidad de convocar una fuerza devastadora, una fuerza contra la cual no había defensa posible.

Afortunadamente, los reyes hechiceros Stuayth eran tan sabios como poderosos y otorgaban prosperidad a sus súbditos al mismo tiempo que cuidaban de las reliquias peligrosas. Aunque, como custodios, detectaban enseguida cualquier violación de las Leyes del Mundo, e imponían sus correspondientes sanciones, los reyes hechiceros nunca abusaron de su poder.

Los hechiceros Stuayth practicaban sus artes mágicas en lugares especiales, sagrados para su pueblo, que potenciaban los poderes de la magia. Estos lugares, marcados por un circulo de piedras verticales, a veces troncos, y otras, simplemente marcados con tiza, contenían a veces extraordinarias concentraciones de energía mágica. Cuando los reyes hechiceros realizaban complejos rituales en estas zonas, llamadas Oughagar (/ou-ga-gár/) por ellos, a veces la energía se concentraba tanto que sobre el suelo se formaban minúsculos granos de una sustancia mágica similar a la del núcleo de Dynass, que llamaron Carixeh (/ca-rí-xe/). El Carixeh parece un mineral normal y corriente, pero si se le observa detenidamente, se percibe en el un brillo sobrenatural.

Los Stuayth no tardaron en reconocer el gran valor del Carixeh. Con el Carixeh que acumularon, formaron cinco objetos que ellos llamaban los Old’ach hon’say (/ól-dach on-sai/) el poder primigenio, conocidos posteriormente como los Onryn Droom (/ón-rin drúm/) los Cinco Legados: Un collar, un brazalete, un cayado, un anillo y un trono.

Cuatro de los legados simbolizan los cuatro elementos: tierra, agua aire y fuego. mientras que el quinto representa las Leyes del Mundo 3. Los cinco legados quedaron bajo la custodia de cinco de los reyes hechiceros Stuayth. Cada rey hechicero era responsable de un legado en particular durante un año. Al final de cada año, los reyes hechiceros intercambiaban los legados entre si. Esto tenia como objetivo subrayar el hecho de que los reyes hechiceros no eran los propietarios, sino simples guardianes de los Cinco Legados.

Los Stuayth pensaron que poniendo los legados de Carixeh al cuidado de los reyes hechiceros anularían el poder de éstos. Pero su poder era demasiado, incluso para ellos. A medida que pasaba el tiempo, los hechiceros se dieron cuenta que poseer un legado de Carixeh era mucho más que poseer otra reliquia mágica. El Carixeh daba de manera pasiva a su poseedor beneficios como la inmunidad a las enfermedades, la regeneración, y una longevidad increíble. Ademas los legados tenían diferentes poderes específicos. El trono de Swoithcha (/suo-ít-cha/) era el que más destacaba de entre ellos, por dar a su custodio prácticamente la inmortalidad.

La nueva longevidad de los reyes hechiceros no era del agrado de todos los Stuayth. El resentimiento creció poco a poco, los Stuayth formaban un pueblo longevo de por sí, el Stuayth medio podía vivir fácilmente más de 200 años. Pero como después de dos generaciones de Stuayth los reyes hechiceros eran los mismos, la gente comenzó a hacerse preguntas.

Éstas sonaron también de boca de los hechiceros que tenían pensado sustituirles. Llevaba 42 años instruir a un Stuayth para el puesto de rey hechicero, el entrenamiento era muy estricto y se realizaba en condiciones de aislamiento. Ya habían muerto varios candidatos sin poder acceder al puesto, lo que provoco un malestar creciente.

Al principio de su custodia, los reyes hechiceros habrían sabido cuando parar, pero ahora estaban sumergidos en un baile ambicioso de poder, y todos ansiaban que llegara su turno para "guardar" el trono de Swoithcha. El poder que albergaban los legados había acabado por controlarlos, aun cuando no tuvieran ese año ningún legado bajo su poder.

Cuando todo se desencadenó, la fatalidad llegó sin previo aviso. No hay registros en la actualidad de que fue lo que hicieron exactamente los reyes hechiceros (esto significa que tampoco se sabe en que año fue, aunque se sabe que fue en el segundo milenio), pero debió ser una grave infracción a las Leyes del Mundo. De pronto, todas las leyes naturales dejaron de funcionar, los animales, en las granjas y las madrigueras morían de formas grotescas, después esto empezó a afectar a la gente, sus cuerpos se retorcían de formas terribles.

En la capital Stuayth, Stuaythan, los enormes árboles Theraight (/te-ráit/) se abrían y separaban a lo largo, derramando humeante resina. Los mares y los lagos silbaban y se evaporaban, los ríos se convirtieron en rocosos cañones y las montañas rugieron y se derrumbaron en una lluvia de fuego. Finalmente la tierra misma lanzo un profundo sonido gutural y un devastador terremoto destrozó todo rastro de los Stuayth. El silencio se extendió acabada la hecatombe.

Aunque las tierras del extinto Imperio Stuayth abarcaban todo O’shyhon su capital se puede ubicar en la actualidad en el continente selvático de Ustoughusk (/us-tou-gúsk/).

*1: Todas las palabras deletreadas entre barras hacen referencia a su fonética. El acento indica la sílaba tónica, independientemente de las reglas de acentuación.
*2: Esto es, contando como año 1 el año cuando la primera nutria de Rodwlor pasara a ser el primer Stuayth.
*3: Hay que aclarar que los Stuayth no inventaron las Leyes del Mundo ni las impusieron a todo el planeta, más bien se trataría de que ellos descubrieron la lógica que daba forma a su mundo. Esta lógica es llamada fuera de O’shyhon como el Péndulo Astral, Smanight Ibeli para los Daren’Ga. El Péndulo Astral es un entidad metafísica por la cual, las cosas afectadas por ella siguen una ley de compensación.
En O´shyhon, las leyes físicas y la ética de los seres vivos se acogen al Péndulo Astral. El Péndulo Astral no es solo una entidad, sino que su número es relativo, puede haber a la vez un solo péndulo y uno por cada ser y característica implicada. La manera mas fácil de imaginárselo es visualizar un péndulo colosal en reposo flotando en mitad del espacio sideral. Uno mismo, sea ley física, partícula, ser o característica se encuentra en esa misma posición en la que se encuentra el péndulo, lo que se podría llamar "centro". A continuación sucede algo o el objeto hace algo y eso hace que el Péndulo oscile alejándose del centro llevado por la onda expansiva que se ha iniciado en el centro. La "dirección" que toma depende de lo que haya sucedido y cuanto se aleje del centro depende de la potencia del acto. El Péndulo Astral en realidad nunca está en reposo, y lo que hace realmente no es de lejos tan simplista, pero es bueno para dar una visualización clara, si se dijera que todos los péndulos están sincronizados, todos girando a la vez en mitad del espacio, la visualización sería difícil. En O’shyhon, la magia corriente que puede producir un armadillo apenas perturba el Péndulo, pero la magia caríxica, aquella magia activa que surge de un Legado, hace oscilar violentamente el Péndulo. Las decisiones éticas y el devenir de la fortuna de los seres vivos en O’shyhon son cuestión del Péndulo Astral aunque nadie lo sepa. Si un ser usa un artefacto de carixeh, no debe dudar de que la contrapartida llegará, muchas veces como si el Péndulo fuera una bola de demolición y el sujeto estuviera en el centro de equilibrio.


Texto: Avengium.
Imagen: Kelly Hamilton. Imagen original Hamikell page 2. Imagen en tamaño completo aquí → Stuayth.

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