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Texto original, inspirado en las ortigas de Galicia.


En Rage’Nath 1, el planeta fortaleza de los oscuros Darquen’Ga, ninguna especie es inofensiva.

Siguiendo esta premisa, las ortigas en Rage’Nath no son lo que aparentan. Detrás de sus hojas aserradas y sus pelillos microscópicos, que son en realidad cristales proteínicos llenos de sustancia urticante, se esconde una especie que ha derrocado imperios y conquistado planetas.

Las ortigas de Rage’Nath han desarrollado bajo el influjo lejano de los Darquen’Ga que permea el ambiente, una sustancia propia, una con un fin más siniestro que el acostumbrado. Su sustancia no solo urtica el cuerpo, sino que su veneno se extiende sigilosamente capa tras capa hasta llegar a la psique de la criatura. Ahí se queda agazapado hasta recibir nuevas instrucciones.

La voluntad de la ortiga y los mecanismos y modos que usa esta para inocular su veneno deciden cuanta cantidad de sustancia es inoculada, así como la variedad química de su veneno. Esto le permite elegir los efectos y la cantidad de picor que aplica según le convenga.

La ortiga tiene una relación místico-natural a distancia con la sustancia que segrega. Puede sentir (no sensorial, no tiene sentidos, sino una especie de intuición de autoprotección) desde su veneno como si ella estuviera allí. Aunque la víctima se aplique ungüentos y bálsamos para esa formulación en concreto, la ortiga puede variar a posteriori y a distancia la composición de la mezcla inoculada para esquivar estos remedios. También puede decidir que el picor físico u otros efectos desaparezcan anulando el efecto de alguna sustancia en su veneno para ocultar mejor sus planes y así pasar desapercibida. Después, en el momento que más le convenga, puede hacer aparecer el picor que parecía curado u otros efectos para incapacitar y/o controlar a su víctima.

La sustancia inoculada, una vez que llegue a un centro nervioso, puede producir distintos síntomas, entre ellos está el más característico, una voz psíquica que hable a la víctima. Esta voz puede darle consejos, puede imitar ser su conciencia, o puede ser alguien que le delate en su conducta o le chantajee. También puede ofrecerle algún objeto o promesa o una cura para los efectos del veneno.

Sean como sean los personajes psíquicos que representen estas voces, aunque confiar y hacer tratos con ellos pueda parecer algo inofensivo e incluso beneficioso, esto muy rara vez es así. Porque el único interés de estas voces es el beneficio propio y egoísta de las ortigas de Rage’Nath. Y en última instancia este es también el beneficio de los Darquen’Ga.

Aunque los Darquen’Ga no disfrutan de la plenitud de la existencia como lo hacen los Daren’Ga, su acuerdo mutuo en que los Darquen’Ga pueden ser mejores si se perfeccionan a sí mismos, y por lo tanto su búsqueda constante de nuevas formas de poder, también crea una trama mental entre todos ellos, una red psíquica que los une en su objetivo.

Gracias a esta trama mental los Darquen’Ga y sus subalternos, como los Shazell, tienen suficiente capacidad psíquica como para escuchar las voces de las ortigas y tantos otros seres a la vez que piensan en asuntos propios y se comunican con otros Darquen’Ga.

En el momento en el que alguien desconocido empieza a oír una voz en su cabeza, y esa voz está ligada de algún modo al Aiua Darquen’Ga, los Darquen’Ga oyen en su cabeza un ligero susurro de fondo, siempre de timbre distinto, pero de una escala cromática determinada por la especie que la provoca. No pueden hacer caso a todos los susurros, ni tampoco quieren hacerlo, pero si les interesa, en ese momento, pueden centrar su atención en el ser vivo ligado a ellos que provocó la voz y hablar ellos en vez de este ser. Esto convierte a las ortigas de Rage’Nath y a tantos otros en un inestimable objeto conspirativo en manos de los Darquen’Ga.

Los Darquen’Ga tienen grandes plantaciones de las más variadas especies vegetales y usan miles de extractos de plantas para usarlos de múltiples formas (por ejemplo para cubrir la superficie de los Golems de Ortigas), y entre ellos nunca falta el extracto de ortiga de Rage’Nath. Por supuesto, aquellos seres que no tengan un patrón biológico usual, ya sean, biológicos exóticos, sintéticos, espirituales o de sustancias extrañas, son inmunes al veneno de ortiga de Rage’Nath. Para solventar esta estrechez de efecto los Darquen’Ga cuentan con otras armas más efectivas en vez de forzar más a la ortiga.

Los Daren’Ga son inmunes por ser espíritus, y los Drag’Hunn y Cogi tienen antídotos radicales contra las ortigas de Rage’Nath. Otras poblaciones de Nastenag’Hai y otros sitios son susceptibles de ser envenenadas.

*1: El lenguaje Daren’Ga está adaptado al sistema escrito por los Cogi. En algunos casos este lenguaje parece tener una escritura anárquica. Por ejemplo, una mayúscula en mitad de palabra: Rage’Nath se lee todo seguido, es una sola palabra y no es un error de escritura. Los Cogi afirman en sus teorías sobre este lenguaje escrito que es tal como lo escriben ellos.


Criaturas: Razas Prósperas (Daren’Ga, Darquen’Ga, Drag’Hunn, Cogi), Ortigas de Rage’Nath, Gólems de Ortigas de Rage’Nath.
Espacios Planares: Rage’Nath (Lwön). Nastenag’Hai.
Substancias:


Texto: Avengium.
Imagen: Jakeukalane. Imagen original aquí → Las Ortigas de Rage’Nath (deviantart). Imagen en tamaño completo aquí → Las Ortigas de Rage’Nath (imagen).

©Avengium ©Hyposs Productions.