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Representación artística contemporánea de un Mušḫuššu, por Nimue.


Texto mitológico, ver nota.


El Mušḫuššu es una serpiente dragón propia del mundo mesopotámico, desde el periodo acadio hasta el periodo helenístico, como un símbolo de diferentes dioses o como un híbrido mágicamente protector no asociado de manera específica a ninguna divinidad. Comparando la figura mostrada en las puertas y la Vía Procesional en Babilonia con la descripción de las operaciones de construcción dadas por el Rey Nebuchadnezzar II —Nebucodonosor II— (que reinó del 604-562 a.n.e.), ha sido posible identificar la criatura con certeza con el nombre acadio de Mušḫuššu "serpiente furiosa". Las complejas mitologías y las asociaciones divinas que rodean esta criatura sólo han sido recopiladas y explicadas recientemente.

El "Mušḫuššu" fue originariamente un sirviente de Ninazu, el dios de la ciudad de Ešnunna. Fue "heredado" por el dios Tišpak, cuando éste remplazó a Ninazu como dios de la ciudad en el periodo acadio o paleobabilónico, y en Lagaš llegó a ser asociado con el hijo de Ninazu, Ningišzida. Probablemente después de la conquista de Hammurapi de Ešnunna, la criatura fue transferida al nuevo dios nacional babilónico, Marduk, y después a Nabû.

La conquista de Babilonia por el rey asirio Senaquerib (que reinó del 704 al 681 a.c.) llevó el motivo a Asiria, normalmente como bestia del dios estatal Aššur. En el relieve de Senaquerib en Maltai, sin embargo, acompaña a tres dioses diferentes: Aššur, Ellil (Enlil) y otro dios, muy probablemente Nabû (hijo de Marduk).


Nota I: Traducido de "Gods, Demons and Symbols of Ancient Mesopotamia (PDF)" de Anthony Green y Jeremy Black.


Texto: Jakeukalane
Imagen: Nimue. Imagen original aquí → Drachen (archive.org). Imagen en tamaño completo aquí → Mushussu. (antigua)

©Hyposs Productions. ©Nimue