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Texto original.


Su nombre se debe a que son descendientes de los reyes del cielo de color de ámbar donde habitaron por un largo, largo tiempo. Habitan en el reino lejano de las nubes donde el crepúsculo es eterno. Son una raza pura y fina. Estos Elfos son de cabello plateado, tanto que parece que irradia luz bajo los rayos del sol. Sus ojos son de un azul muy hermoso y tienen una mirada demasiado bella y profunda. Su piel es muy blanca y a pesar de tener una apariencia algo frágil, son realmente fuertes y resistentes.

Algunos de estos Elfos poseen Poderes Crepusculares. Estos poderes tienen que ver con la habilidad de controlar el clima y las estaciones, de todas las regiones que deseen. Con estos poderes los Elfos del Cielo Ámbar pueden controlar el vapor de las nubes para crear desde la más ligera llovizna hasta la tormenta más agresiva. También pueden condensar la poca agua existente en las nubes para producir nevadas o granizo, despejar el cielo de nubes o nublarlo en tan sólo un instante. Son expertos en controlar el día y la noche aunque prefieren no usar esta habilidad. Conocen a la perfección las Esencias de la luz, así que pueden controlarlas a su favor.

Otros se encargan de mantener la belleza radiante del Cielo Ámbar.

No son una raza en la cual la magia sea innata sino que su magia la adquieren del estudio y la práctica constante (es por esto que sólo algunos pueden usarla).

Habitan en el planeta P’Henk del sistema estelar Yhrowhüa. 

El planeta P’Henk es un planeta con una atmósfera dorada, con riscos gigantescos y cascadas de agua dulce. Los árboles son gigantescos y los mares tienen un resplandor especial cuando son acariciados por los rayos del sol; la noche es pura y fresca con un sutil aroma de tranquilidad, y el día es vivo y resplandeciente con un clima delicadamente cálido.

Se sitúan  principalmente por encima de lugares montañosos, praderas o riscos. Por esta razón el cielo de estos lugares está siempre nublado ya que la casa de estos Elfos son las nubes. Algunos de ellos prefieren explorar un poco el suelo terreo de su planeta; levantan tiendas para dormir y algunos se convierten en expertos cazadores.

Cuando están en el cielo, su dieta no es nada más que rayos solares, pues de ahí obtienen su energía. Pero cuando deciden visitar el suelo su dieta consiste en un 80% de hierbas y frutos, 15% de semillas e insectos, y apenas consumen el 5% de carne. Necesitan consumir esos alimentos para conservar su energía, ya que por estar siempre nublado casi no llegan los rayos del sol a esas zonas.


Criaturas: Elfos del Cielo Ámbar.
Espacios Planares: P’Henk (Planeta), sistema estelar Yhrowhüa.


Texto: Skiároz.
Imagen: Skiároz. Imagen original aquí → Los Elfos de Cielo Ámbar. Imagen en tamaño completo aquí → Los Elfos de Cielo Ámbar.

©Skiároz