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Texto mitológico. Ver nota.


El Catoblepas tiene cuerpo de búfalo y cabeza de cerdo. Su respiración o su mirada fija podían convertir a las personas en piedra o matarlas. Plinio lo ubicaba en Etiopía.

En el Libro VIII de Historia Natural de Plinio el Viejo (en traducción y comentario de Gerónimo de Huerta) se describe así 1:

"La Catoblepa, llamada así por su pequeña vista, es una ponzoñísima fiera, de la cual escribe Eliano estas palabras: como sea cosa cierta, que África cría muchas y diferentes bestias fieras, se tiene por cierto que cría también una llamada Catoblepa la cual es semejante al toro feroz y de espantosa forma. Tiene las orejas altas y estiradas, los ojos vivos y sangrientos, no mira derecho, sino bajada la cabeza hacia la tierra. Tiene clin 2  semejante al caballo, que empieza desde la cabeza y se esparce por la frente, cubriendo el rostro, con lo cual parece más feroz: se sustenta de paciendo venenosas yerbas y cuando mira luego se le eriza el pelo y levanta en alto la crin y empinando la cabeza y abriendo la boca, echa por ella un aliendo agudo y horrible con que se empozoña y corrompe el aire y las aves y animales que lo respiran caen sin poderse mover.

Esta opinion de su forma es muy diferente como vemos de la de (que cuenta) Plinio, pero Celio Rodiginio 3  (intérprete de Ateneo) dice que en Libia hay unos animales llamados Catoblemas semejantes a ovejas silvestres, cuyo aliento es pestilencial, porque con él perecen todos los vivientes a quien llega y no es menos cruel su vista, pues levantando el cabello que cae de la crin con que se cubren los ojos, mata con solo el mirar, y esto se conoció claramente cuando unos soldados de Mario que vivían en su ejército contra Yugurta: vieron en un monte esta fiera y entendiendo ser oveja silvestre, viendo que llevaba bajada la cabeza hacia la tierra y se venía moviendo muy poco a poco, fueron contra ella con sus espadas para quererla matar: pero ella turbada y con sobresalto levantó la cabeza, y echando hacia atrás la crin que le cubría los ojos, en mirando a los soldados con su vista cayeron muertos, y aunque acudieron unos y otros murieron todos sin llegar a ella, hasta que supieron de los habitantes de aquella tierra, la propiedad de aquel venenoso animal y entonces mandó Mario que ciertos nómadas espiándola de lejos, le tirasen flechas y así la mataron.

Y escribe Laurencio Romano, que envió Mario la piel desta Catoblepa a Roma y la pusieron colgada en el templo de Hércules, sin que ninguno que conociese de que animal podía ser. De donde se sigue ser verdadera la opinión de Plinio y parece más conforme a razón, porque siendo tan venenoso animal, no era necesario ser tan feroz como Eliano le pinta. En este animal tan venenoso y malo se puede considerar la misericordia y la sabiduría de la naturaleza que le dio aquella larga crin para que le se cubriera la vista e hizo que tuviese la cabeza muy psada, para que la trayese caída y anduviese mirando a la tierra, porque de otra forma, si la trayera ehiesta y descubriera la vista, no quedaría viviente libre de la ponzoña."

A diferencia del Basilisco, no mata lo que mira sino que es muerto lo que le ve a él. Esta es una sutil pero importante diferencia ya que el Catoblepas mantiene su cabeza siempre hacia abajo con el propósito de no dañar a ninguna criatura. Plinio dice que es por el peso de la cabeza por lo que siempre la bestia tenía la cabeza al nivel del suelo.

Tiene una larga cola y su espalda está cubierta de escamas para protegerse.

Se le asocia frecuentemente al Basilisco, aunque como hemos visto existe una diferencia fundamental en lo mortífero de sus miradas.

Claudio Ælianus, en su descripción del Catoblepas, detalla que éste tenía el tamaño de un toro y que era herbívoro (otra diferencia más con el Basilisco, ya que éste era un carnívoro feroz). El Catoblepas posee una gran melena, cejas lanudas y su mirada ya no es mortífera. Para Claudio Eliano, su aliento venenoso proviene de las hierbas que come.

Flaubert describe a una variante del Catoblepas que no tiene mucho que ver con los demás:

"Es un búfalo negro con la cabeza de un cerdo, colgando cerca de la tierra, unido a su cuerpo por un cuello delgado, largo y suelta como un vaciado intestino. Se revuelca el suelo, y sus piernas son ahogadas bajo la gran melena de cerdas tiesas que esconden su cara".

*1: Página 392, Historia Natural de Cayo Plinio Segundo traducida por el licenciado Gerónimo de la Huerta. Volver.
*2: crin. Volver.
*3: Se refiere a Ludovico Ricchieri. Volver.


Nota I: No utilicen este texto en trabajos o descripciones que intenten ser académicas, vayan a las fuentes.


Texto: Jakeukalane, adaptado de varias fuentes (wikipedia, Ares cronida, Ontogenia y filogenia del basilisco).
Imagen: Jan Jonston, Historia naturalis de quadrupedibus, Amsterdam 1614. Dominio público. Imagen original aquí → Tab. XIX. Imagen en tamaño completo aquí → 169 - Bonnasus, Urus Ubatus, Catoblepas vras. (antigua).

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