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El Laberinto, en el Quinto Reino de los Mundos Separados, es un lugar creado por los Sartán para encarcelar a sus enemigos, los Patryn, justo después de la Separación.
La Guerra que enfrentaba a Sartán y Patryn se resolvió desfavorablemente para los segundos y el motivo principal fue la falta de unión de los Patryn y su extremo orgullo, que les había llevado a luchar separados.
Los Sartán los destruyeron o redujeron uno a uno.
La última gran lucha fue la Guerra de Admigon, antes de la derrota Patryn, la Captura de Beybon (que produjo su posterior encierro en el Laberinto) y la Separación, donde se destruyó la antigua Tierra [Tierra Neshl/Tierra-antes-de-la-Separación] y de sus restos se crearon cinco mundos: Ariano, Pryan, Abarrach, Chelestra y el Quinto Reino, donde se encuentra el Nexo, el Laberinto y el Vórtice.
Los Sartán también utilizaron el Laberinto como prisión de carácter político, llevando allí a todos aquellos que se opusieron a la Separación, a la construcción del Laberinto o a las ideas del presidente del Consejo de los Siete sartán, Samah.

Los Sartán pretendían que el Laberinto sirviera como rehabilitación para los Patryn, que los volviera más manejables y por lo tanto que abandonaran sus propósitos de dominio absoluto.
Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Debido a una misteriosa dolencia 1, los Sartán se vieron reducidos en número: sus individuos más fuertes y sanos morían sin explicación evidente.
Los carceleros, encargados del control del Laberinto, murieron. Entonces, el Laberinto cobró vida propia y se alimentó del odio hacia los Patryn que los Sartán habían transmitido en las runas usadas en su creación: la prisión había pasado de ser un lugar duro y complicado a ser una prisión cruel, extremadamente mortífera y que odiaba totalmente a los Patryn.

La prisión modeló a los Patryn, pero no en la dirección esperada por los ahora ausentes Sartán, sino que acrecentó de manera increíble su odio y su identificación con el resto de su especie, dejando a un lado su orgullo para luchar juntos contra la terrible máquina de matar sartán.
Generaciones enteras de Patryn han nacido, vivido y muerto de manera horrible en el Laberinto.
Cuando, milenios después, algunos Patryn lograron salir del Laberinto no eran ya los mismos: respetaban a sus congéneres y tenían numerosos vínculos de lealtad entre ellos. Todo ello con un único propósito: volver a conquistar los mundos que los Sartán habían creado a partir de la Tierra, establecer su dominio sobre ellos y vengarse de los Sartán.
El Laberinto a marcado de manera definitiva la cultura y la manera de ser de los Patryn: desconfiados, cautelosos, potencian su físico para sobrevivir ante el duro entorno..etc. también su magia se ha visto enormemente desarrollada gracias a la lucha contra el Laberinto. Otros efectos no son beneficiosos: algunos Patryn que escaparon (o que se encuentran en refugios) padecen una enfermedad nerviosa conocida como "la enfermedad del Laberinto", rememorando continuamente los traumas que allí padecieron.

El Laberinto es un lugar con inteligencia propia, repleto de numerosas criaturas diseñadas para matar: caodines, snogs, lobunos, hombres tigre, aves coriáceas, Dragones de Sangre (también conocidos con el nombre de Dragones Rojos del Laberinto), [los Adale], los Karkan, Hormigas carnívoras, murciélagos gigantes...
A pesar de lo mortífero de sus criaturas, el Laberinto siempre da un resquicio de esperanza (la visión de una claro en la espesura con una fuente cristalina o de una pradera vacía de enemigos) para luego acabar rápidamente con esa esperanza:  alrededor de la fuente hay plantas trepadoras venenosas, que se enredan en los pies y lo hacen tropezar, listo para ser devorado; de la nada pueden surgir varios caodines listos para atacar...

Todos ellos son enemigos temibles (snogs, hombres-tigre, lobunos, caodines) porque los dirige la maléfica inteligencia del Laberinto, presta a acabar con sus (para el Laberinto) indeseables inquilinos (los Patryn).

Desde el centro de Laberinto (la Primera Puerta, cerca del Vórtice) hasta la Última Puerta se abre un camino con múltiples direcciones, todos serpenteando entre formaciones rocosas que no son obra de la naturaleza sino producto de la magia, el miedo y el odio. Sólo hay un camino bueno. Todos los demás conducen a la catástrofe y la muerte. El camino desde la Primera Puerta hasta la Última es larguísimo: ni un sólo Patryn que inicia el camino desde la Primera Puerta consigue llegar hasta la última: el Laberinto acaba antes con él.

Abri, una ciudad casi en el centro mismo del Laberinto y cerca del Vórtice, fue una idea Sartán: en ella Sartán, Patryn y descendientes de ambos se asentaron para entablar una lucha eterna contra el Laberinto.

*1: Esto era debido a (spoiler): la nigromancia que practicaban los Sartán de Abarrach, por cada Sartán que vivía después de su muerte, uno moría antes. Esto fue la gran condena de la especie Sartán.

Nota I: Inspirado en los libros de "El Ciclo de la Puerta de la Muerte". 
Nota II: Las uniones con mi mitología están acotadas entre corchetes y cursiva: [ejemplo].

Texto: Jakeukalane. Contiene fragmentos del volumen VI, En el Laberinto.
Imagen: De la película "El Laberinto" (no tiene nada que ver con esto).

©Hyposs Productions.