
Hubo un tiempo en el que existían humanoides tan fuertes como los gigantes, capaces de desafiar a los mismísimos titanes, fundir espadas que sonrojarían al más célebre forjador enano, se movían más sigilosamente que los duendes, aventajaban en el arte del arco a los elfos, vencieron a muchos dioses superiores, mágicamente eran superiores a las hadas, los dragones, los fénix y Wertbiwns.
Estos seres se llamaban Fricai-dÿûn y manchaban la tierra de sangre allí donde la pisaran.
Debido a las sangrientas matanzas que protagonizaron, la mayor parte de las criaturas huía ante su simple presencia. Así lo Fricai-dÿûn conquistaron grandes territorios y fundaron un gigantesco imperio.
Después de atacar la capital de los Espíritus menores, intentaron invadir el resto del Reino de Nualthä, consiguiéndolo.
Los Espíritus se organizaron en quince clanes y se ocultaron en el Reino Escondido de los Espíritus Mayores.
En este lugar, organizaron una sociedad para gobernar correctamente sobre el bien.
Se nombraron a sí mismos "La Comunidad Espiritual de la Verdad" y conjuraron todo su poder para desvanecer el cuerpo de los Fricai-dÿûn. No pudieron hacer nada.
Sin embargo un grupo de Espíritus que, ante tanto peligro se vieron obligados a llamar en su ayuda a algunos dioses menores.
Éstos accedieron a ayudar a los Espíritus, sólo después de ver el espanto, el horror y la desgracia descritos por ellos.
Nota I: En primer plano de la imagen se observan dos kzinti. El Fricai-dÿûn se encuentra detrás de ellos y portando un arma de fuego.
Nota II: Este artículo cambiará todo su contenido, al estar obsoleto.
Texto: Jakeukalane.
Imagen: Michael Whelan. La imagen original se puede ver aquí.
©Hyposs Productions. ©Michael Whelan



















Fecha: 27/07/2008 18:20.
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